“Igual que nos dicen que para entender el presente hay que conocer la historia, intentaré brevemente describir la mía para introducir a Chema y a Home Fitness durante su transcurso.

Llegados a finales de 2007 con 24 años y 110kg de peso, tras una infancia, adolescencia y juventud obesas, decido dar un giro a mi vida. Me pongo en serio, de forma constante y tenaz a hacer deporte y dieta, quitándome 30kg, ganando en salud y calidad de vida. Pero seamos realistas. Yo no fui un niño o adolescente deportista, sino sedentario. Y sabemos que la adquisición de hábitos en la edad adulta es tarea ardua, si no se realizó ya durante la infancia (como cepillarse los dientes).

En Noviembre de 2015, como socio de Basic Fit, decido preguntar un día en Albufera por sesiones de electroestimulación. Para mi suerte, no disponen de este servicio (cuyos beneficios pueden ser cuestionables) y me ofrecen entrenamiento personal. Yo, que había decidido dar un paso más en todo esto ante el aburrimiento que me produce producía muchos días el gimnasio, decido probarlo. Una charla inicial de reconocimiento con el que iba a ser mi entrenador (Chema Vicente) y esos dos entrenamientos “de prueba” me convencen (pasa por tu cabeza lo de … “si estos son los entrenamientos de prueba, ¿Cómo será un entrenamiento regular?).

Pues yo te  lo digo. Más que cómo son, te voy a contar los cambios que ha experimentado mi cuerpo, mi humor, mi estado de ánimo, mi forma de ver todo, y mucho antes de lo esperado.

Comenzamos con entrenamientos de acondicionamiento físico mediante circuitos metabólicos, que engloba trabajo funcional y con participación de varios grupos musculares, primera vez en mi vida que hice eso. La primera semana es un poco de destrucción, la verdad. El entrenador sabe en qué nivel estás y tiene que llevarte al siguiente (lo de entrenamientos adaptados a ti es verdad). Y eso cuesta siempre, sea cual sea el nivel en el que estés, que para eso hemos venido.

En esa primera semana, el efecto no va más allá del día en cuestión, lo recuerdo. Eso sí, ese día ya duermes genial y las agujetas, que se dan por descontadas. Al final de la segunda semana, (a mí me pasó, al menos), comienza un maravillosoproceso fisiológico a todos los niveles. Comienzan a  aumentar los niveles de testosterona y serotonina (entre otras sustancias). No hay que ser muy listo para darse cuenta. Te llenas de energía, sí sí, al cabo de la segunda semana tu pila aumenta la carga, porque te ves con ganas de hacer cosas. Eso fue alucinante. De repente me levanto descansado, afronto el día con optimismo, tengo de ganas de hacer deporte, es un “click” que esperaba llegase mucho más tarde, ese entrenamiento en mi casao fue como mágico.

Pasan las semanas. Y comienzan los cambios. Me estoy refiriendo a los externos. Al principio los notas tú, luego los notan los demás. Y te preguntan. Y les cuentas. Aumenta tu autoestima, aumenta tu seguridad, te vuelves más positivo.
A los 2 meses, (dos meses, dándome igual tu escala temporal relativa es poco tiempo) Sin haberte dado cuenta estás ya en otra onda. Yo, que me había apuntado para 3 meses porque en febrero de 2016 tenía un evento y pretendía ir despampanante (objetivo cumplido) decido que ahora no, ahora no vamos a abandonar el camino y echar por tierra todo lo conseguido.
Así que hablo con Chema y le pido 3 meses más. Con capacidad cardiovascular, metabólica y muscular óptimas, le propongo el objetivo de ganar en masa muscular, pues tras adelgazar no quiero terminar como un saco de huesos.

Un antes y un después con Home Fitness

De nuevo, se hace cuesta arriba y es duro. Y aquí, para mí, el entrenador se vuelve vital. A la hora de levantar pesas, yo no soy capaz de “automasacrarme”. Circula por ahí una frase que dice “NO LIMITES TUS RETOS, RETA TUS LÍMITES”. Pues yo no puedo. Cagueta, vago, llámalo equis. Entonces llega Chema, te pone más peso, y te dice, vas a levantar eso. Y tú dices, ni en sueños levanto yo esto. Pues sí, sí que se puede. Y nada, la rotura de fibras musculares, la recuperación (dormir superimportante) y la nutrición hacen el resto. Los músculos crecen. Te ves mejor. Tienes más fuerza. El día a día se hace más ligero. Es un sueño que estuvo siempre en tu cabeza y que creías inalcanzable, de los de “No, yo nunca podré”. Pues se está cumpliendo.

Y hablo en gerundio, porque esto no ha terminado. Este otoño tengo serias intenciones de comenzar mi segundo año con mi entrenador. Ilusionado y expectante me hallo.

¿Que sale caro, dices? Más caro sale fumar o ser obeso, y no sólo a nivel económico, sino al día de mañana (y como ex-obeso, sé de lo que hablo)”.

Soy Álvaro Riesgo, y tengo 32 años.

Entrenador Personal
Chema Vicente Díaz
Lcd CCAFYD
Entrenador personal Home Fitness
Gerente Departamento de entrenamiento personal Basic Fit Albufera

chemavicente@home-fitness.es
https://www.facebook.com/chema.vicentehf

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